Como tomo café tan a menudo, me preocupaba un poco que mis dientes se estuvieran poniendo amarillos. Vi este producto blanqueador en una farmacia o supermercado y me dieron ganas de comprarlo, jaja. Lo busqué y descubrí que es bastante fácil de usar, económico y genial poder probarlo en casa. Como es verano, suelo tomar aún más café y otras bebidas... Si bien no me dejará los dientes tan blancos como si me hubiera hecho un tratamiento, creo que al menos conseguiré un blanqueamiento, así que lo recomiendo, jaja.