Descubrí y compré el spray bucal Dentiste Fresh Breath mientras miraba productos en Olive Young. Al principio, me sorprendió porque era muy amargo y tenía un sabor horrible. Sabía a cien caramelos de menta concentrados y parecía enjuague bucal. Sin embargo, me deja la boca fresca durante mucho tiempo, así que lo uso con frecuencia. Cuando no puedo cepillarme los dientes después de comer fuera, usarlo me quita todas las preocupaciones. Es muy refrescante. ¡Lo recomiendo muchísimo!