Cuando llega el verano, solemos usar mucho pantuflas o sandalias. Así que, con ganas de hacerme la pedicura, fui al Daiso de mi barrio y estuve mirando hasta que encontré una buena opción. Era una pedicura de gel y el precio era increíble. Pensé que si duraba solo una o dos semanas, ya valdría la pena, así que me animé a probarla. ¡Y vaya, quedó preciosa! Una pedicura azul claro es perfecta para el verano, ¿verdad?