Los cueros cabelludos grasos producen mucho sebo, por lo que es recomendable lavarse el cabello a diario. Sin embargo, lavarse el cabello con demasiada frecuencia tampoco es bueno.
Después de lavar el cabello con champú, enjuáguelo bien con agua y séquelo suavemente con una toalla.
Repón los nutrientes consumiendo alimentos ricos en vitamina B y aminoácidos.