Es fundamental cuidar la piel después de un tratamiento de maquillaje semipermanente. Evite usar agua o cosméticos durante 2 o 3 días después del procedimiento y no toque con las manos las zonas tratadas, como cejas, labios y delineador de ojos. Además, durante las dos semanas posteriores, procure que el agua no toque directamente la zona tratada al ducharse y, durante la primera semana, evite el contacto con vapor o agua caliente en lugares como saunas o salones de belleza.