Cuando aparece el acné, es difícil resistir la tentación de apretarlo. Esto se debe a que se desea eliminarlo rápidamente. Si bien el acné suele ser causado por factores hormonales, con frecuencia empeora debido a un cuidado inadecuado.
Nunca aprietes ni revientes los granos con las manos. Si bien hay casos en los que es necesario apretarlos, usar una herramienta esterilizada es fundamental para prevenir la inflamación.
Incluso al aplicar pomada para el acné, lávese siempre bien las manos y la zona afectada con jabón antes de usarla. Esto se debe a que si las bacterias penetran en la piel sensible, pueden provocar la formación de pus y dejar cicatrices.
Las mascarillas restringen la ventilación y provocan que se acumule humedad alrededor de la barbilla, creando un ambiente propicio para la proliferación de bacterias. No reutilice las mascarillas usadas y asegúrese de reemplazarlas por unas nuevas si se mojan.