Por lo tanto, aunque los padrastros estén desordenados, no debes quitártelos sin cuidado. Lo mejor es recortarlas con un cortaúñas para evitar dañar la piel, en lugar de arrancarlas con las manos. Lo peor que puedes hacer es quitarte los padrastros con la boca. Al hacerlo, facilitas las infecciones bacterianas a través de la saliva. Incluso si no te queda más remedio que quitártelos con las manos porque no tienes cortaúñas, es mejor tirar de ellos hacia la punta de la uña en lugar de doblarlos hacia arriba.
También es recomendable cuidar las manos y los pies para prevenir la aparición de padrastros. Estos suelen desarrollarse cuando las manos y los pies se resecan. Para evitar que se resequen, se recomienda aplicar crema hidratante de forma abundante, incluyendo alrededor de las uñas de las manos y los pies.
Fuente: Belleza femenina