Si bien se dice que una taza de café al día es beneficiosa para combatir el envejecimiento, desde otra perspectiva, también puede ser una de las principales causas de deshidratación de la piel. En particular, los polifenoles, abundantes en el café, son conocidos por su efecto antioxidante sobre la piel; sin embargo, su consumo excesivo puede acelerar el envejecimiento cutáneo. Esto se debe a que la cafeína extrae la humedad del cuerpo, lo que provoca que la piel se reseque y luzca cansada.