1. Hidratación regular: La piel alrededor de las cutículas es muy propensa a la sequedad. Por lo tanto, es importante hidratarla varias veces al día con crema de manos o aceite para cutículas. Esto ayuda a mantener las cutículas sanas y previene que la piel alrededor de las uñas se agriete.
2. Prácticas adecuadas para recortar las cutículas: Al manipularlas, tenga cuidado de no cortarlas ni rasgarlas demasiado. Empújelas suavemente hacia atrás con un empujador de cutículas y utilice alicates profesionales para cutículas solo cuando sea necesario recortarlas con cuidado. Recortarlas en exceso puede aumentar el riesgo de infección.
3. Mantén un estilo de vida saludable: La salud de tus uñas y cutículas está estrechamente relacionada con tu salud física general. Mantener hábitos de vida saludables, como una hidratación adecuada, una dieta equilibrada y un sueño reparador, contribuye al cuidado de las cutículas. Además, si bien lavarse las manos con frecuencia es beneficioso, se recomienda usar un jabón suave para evitar la sequedad y aplicar siempre crema hidratante después del lavado.