Siempre me limpio la cara con agua micelar empapada en un disco de algodón y termino con una doble limpieza con espuma limpiadora. Como tengo piel mixta (zona T grasa, mejillas secas), aplico tónico en un disco de algodón para reafirmar y limpiar mi rostro. Por la mañana, me aplico protector solar para evitar la evaporación de la humedad y controlar la producción de grasa. Al proteger mi piel del sol, me aseguro de que no se sobrecaliente, aumente su temperatura y provoque una secreción excesiva de sebo. Al aplicar la base de maquillaje, los ingredientes en polvo retienen la grasa, evitan la evaporación de la humedad y aportan hidratación a la piel, creando un estado de humectación. Cuidar mi piel de esta manera es la clave para mantener el equilibrio diario entre la grasa y la hidratación.
Por la noche sigo la misma rutina: en lugar de protector solar o base de maquillaje, me aplico una crema hidratante astringente, una crema hidratante o una crema hidratante con esencia de agua antes de acostarme. Esto permite que mi piel se nutra, repare y regenere continuamente.